Jean-Marie Pesez, “¿Cultura o civilización material?”

“Sin querer proponer una definición que se pretendiese decisiva y universal, puede observarse lo que supone la materialidad asociada a la cultura. La cultura material tiene una evidente relación con las restricciones materiales que pesan sobre la vida del hombre, y a las cuales el hombre opone una respuesta que es precisamente la cultura. Pero éste no es todo el contenido de la respuesta en lo concerniente a cultura material. La materialidad implica que, desde el momento en que la cultura se expresa de manera abstracta, ya no se trata de cultura material.

 

Ésta designa no sólo el campo de las representaciones mentales, del derecho, del pensamiento religioso y filosófico, del leguaje y de las artes, sino igualmente las estructuras socioeconómicas, las relaciones sociales y las relaciones de producción; en suma, la relación del hombre con el hombre. La cultura material está del lado de las infraestructuras, pero no las recubre: no se expresa más que en lo concreto, en y por los objetos. En resumen, ya que el hombre no puede estar ausente al tratarse de cultura, la relación del hombre con los objetos (al ser, por otra parte, el hombre mismo, en su cuerpo físico, un objeto material).

 

Quizás aún sería necesario evocar una interrogante que no dejará de plantearse: ¿cultura o civilización material? Pareceque puede discutirse hasta el cansancio sobre los matices que separan los dos términos, respecto a los cuales seguramente no recubran siempre conceptos diferentes. Puede estimarse que civilización resulta más globalizante, que la palabra hace referencia a un sistema de valores, que opone los civilizados a los bárbaros y a los primitivos, y, por estas razones, puede preferirse cultura, que se emplea más cómodamente en pluraly no implica jerarquización.

 

También puede sostenerse que en francés, en el lenguaje corriente, “cultura” y “material” son un poco antitéticos. Pero es necesario admitir sobre todo que el alemán y el eslavo dicen cultura allí donde el francés diría civilización, y que la expresión en cuestión nos viene del Este: cultura material parece consagrada por el uso y el origen de la noción. En fin, antropólogos y estudiosos de la prehistoria emplean con más gusto cultura cuando se pretende designar el conjunto de objetos que caracterizan una sociedad. De hecho, están dadas todas las oportunidades para que se trate de un falso problema, desde que –como bien parece ser el caso– se da el mismo sentido a una y otra expresión y el mismo contenido a civilización material y a cultura material”.

 

JEAN-MARIE-PESEZ, “Historia de la Cultura Material”, Clío, núm. 179, 2010, pp.226-227