Eduardo Cavieres, et. al., “La Historia en Controversia. Reflexiones, análisis, propuestas” (Valparaíso, 2009)

Eduardo Cavieres F, et. al., “La Historia en Controversia. Reflexiones, análisis, propuestas”, Ediciones Universitarias de Valparaíso, Valparaíso, 2009

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Por Pablo Castro Hernández*

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El diálogo que surge al reflexionar sobre la Historia se mantiene latente al tratar sus conceptos, perspectivas y métodos, los cuales resultan esenciales para la comprensión del conocimiento histórico y del hombre en sí. Cada paso nos permite construir segmentos de la historia, como también, comprender el sentido del hombre en el tiempo y el espacio. La búsqueda del conocimiento objetivo se torna una posibilidad de construir realidad, donde confluyen los diferentes tiempos, acciones y verdades. De este modo, notamos como la historia se abre en una multiplicidad de conceptos, de lo cual se torna necesario pensar en la historia y reflexionar el modo de hacerla.

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En este contexto se sitúa la obra “La Historia en controversia. Reflexiones, análisis, propuestas”, bajo la dirección del historiador chileno Eduardo Cavieres, publicada por las Ediciones Universitarias de Valparaíso el 2009. Cabe destacar que el estudio reúne la participación de importantes académicos nacionales y extranjeros como Giovanni Levi, Howard Richards y Jonathan Pitcher, quienes han participado de los encuentros del Seminario sobre América Latina y el Cono Sur, organizados por el Programa de Postgrado del Instituto de Historia de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. En cuanto a los autores, Giovanni Levi es un destacado historiador italiano, considerado como el padre de la microhistoria, es profesor de la Universidad de Venecia y autor de numerosos libros del cual destaca La Herencia Inmaterial. La historia de un exorcista piamontés del s. XVII; Howard Richards, norteamericano residente en Chile, es Doctor en Filosofía y Economía, Profesor Emérito de la Universidad de Earlham, Illinois, USA, experto en semántica, economía y otras ciencias sociales; Jonathan Pitcher es doctor en estudios latinoamericanos por el University Collegue, Londres. Ha trabajado en la University of Southern California, en la Universidad de Miami y en la University Collegue de Londres, actualmente es profesor de Estudios Latinoamericanos en el Bennington Collegue, Belmont, USA; Eduardo Cavieres es Ph.D. en Historia por la Universidad de Essex, Inglaterra, profesor de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, académico de la Universidad de Chile y Premio Nacional de Historia 2008.

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Ahora bien, este libro se plantea como una propuesta, un diálogo sobre la historia y los historiadores, donde cada autor realiza un análisis a un determinado caso; Giovanni Levi se refiere a cuestiones metodológicas y de perspectivas a sus propios trabajos, Howard Richards realiza un análisis de Foucault a partir de la historia cultural y social, Jonathan Pitcher estudia un caso de la historia social de Brasil, transformándolo en análisis de texto y de evento, de realidad social y de amnesia cultural y Eduardo Cavieres analiza la psicohistoria e historia cultural.

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Dentro de estos estudios, cabe destacar el planteamiento de Giovanni Levi, donde notamos la relevancia que otorga a los problemas en la historia, ya que éstos constituyen un aspecto central a la hora de ingresar en el campo del estudio histórico. Por lo mismo, de manera independiente al método que se utilice en el análisis –que en su caso ejemplifica con la historia local o la microhistoria- lo que se estudia son los grandes problemas vistos a través de un particular, un lugar, una situación, un documento, un cuadro. La historia no puede llegar a hacer generalizaciones porque se ocupa de situaciones particulares. Ahora bien, puede generalizar preguntas, hacer preguntas que permitan acceder a respuestas diferentes, de modo que la pregunta se torna el elemento general, pero no así su respuesta.

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Ahora la historia se hace por problemas. Para el autor esto va de la mano con los documentos, los cuales son parciales y sectoriales, ya que describen especialmente cuestiones que son un producto de la diferenciación social. De esta manera, sabemos más de los hombres que de las mujeres; sabemos más de las elites que de los pobres; de los exitosos que de los fracasados; de los viejos que de los jóvenes; de los adultos que de los niños, etc. En este sentido, y tal como explica en su obra de La Herencia Inmaterial, lo importante no es dar relevancia porque sí a un determinado hecho en relación a la cantidad de documentos existentes, sino que hay que comprender los mecanismos sociales que han permitido que existan más o menos fuentes en un determinado lugar y tiempo. Para Giovanni Levi, el problema es exactamente eso: la historia de los que no dejan archivos, porque los que dejan archivos ya se sabe que han tenido éxito –motivo por el cual han podido conservar los documentos- el asunto es explicarse por qué algunos tuvieron éxito y otros no, comprender los mecanismos sociales y problemas históricos que han desencadenado este tipo de situaciones.

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Por otro lado, dentro de las reflexiones propuestas en este libro, Eduardo Cavieres aborda el tema de la psicohistoria individual y las mentalidades colectivas. En primer lugar, aclara que la historia sigue siendo una sola y que las “nuevas especialidades” son adjetivos para un objetivo común, esto es, la recreación de vivencias del pasado y sus permanencias en nuestro tiempo. Por ende, no existe una nueva historia, sino diversas perspectivas y formas de construirla y hacerla más inteligible. De esta manera, se interna en las mentalidades, tema que trata con experticia y claridad, explicando un aspecto clave que se torna transversal al método o especialidad que se utilice en el campo histórico, esto es, las respuestas que se pueden dar a la pregunta para qué hacer historia. Y es justamente esa inquietud historiográfica la que el estudio de las mentalidades permite aproximar una respuesta, donde el estudio de lo colectivo, la psicohistoria, la cultura y las mentalidades en un carácter individual y social, reflejan la posibilidad de internarse en formas más ambiguas de comprender la historia, alejándose de los relatos o descripciones como un fin en sí mismo. Es una línea de estudio que permite comprender las conductas y comportamientos colectivos, como también, las manifestaciones grupales de los individuos del vivir en sociedad.

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En último lugar, es preciso dar cuenta del aporte historiográfico que nos deja esta obra, donde la Historia se pone al debate. Una historia que se discute, trabaja y reflexiona. La idea es proponer y problematizar, no quedarse tan solo en la descripción o el relato, sino ir más lejos, acercarse a los documentos y cuestionarlos más allá de lo evidente. El libro se adecúa a tales términos: reflexionar sobre la historia y cómo llevarla a cabo, pensar en sus mismos códigos y conceptos. La historia, que ya no se presenta tajante o como una verdad absoluta, adquiere un matiz ambiguo, lo cual no quiere decir que con esto se pierda la objetividad y todo sea parte de un mero relativismo, sino que se intenta romper con los límites. Giovanni Levi nos señala que la verdad no es automática, no está sólo en los hechos. Y es ahí donde el historiador debe comprender la complejidad de la realidad, sus verdades y no verdades, lo que no se encuentra en los límites, ese campo de la realidad que es irreproducible porque jamás va a volver a ocurrir, pero que es parte de una totalidad, de la historia y su parcialidad real y cognoscible. En este sentido, notamos como estas nuevas maneras de aproximarse al campo de lo histórico nos abren caminos y nuevas posibilidades que acercan a la comprensión del hombre y los grupos humanos en los cuales se desenvuelve, una dinámica que aproxima a la cultura, psicología y mentalidad de las personas. Otra forma de comprender la existencia del hombre y la sociedad.

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Y es así, tal como señala el mismo historiador Eduardo Cavieres, que: “en forma colectiva, en la síntesis, encontramos la historia”.

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* Pablo Castro Hernández es Licenciado en Historia de la Pontificia Universidad Católica de Chile y Estudiante de Magíster en Historia mención Arte y Cultura de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.