Anthony Giddens, “La constitución de la Sociedad: bases para la teoría de la estructuración” (Buenos Aires, 1995)

 

Anthony Giddens, “La constitución de la Sociedad: bases para la teoría de la estructuración”, Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina, 1995

 

Por Lía Danae Espinoza García*

Leer en PDF

 

El quehacer del historiador se ve constantemente enriquecido por la introducción de elementos provenientes de otras ciencias sociales que permiten el diálogo y el entendimiento de procesos, la introducción de nuevos conceptos y, perspectivas de acercamiento hacia un problema histórico que resulten novedosos para la explicación historiográfica.

 

En este sentido, la obra de Anthony Giddens, “La constitución de la Sociedad. Bases para la teoría de la estructuración” se enmarca como un referente contemporáneo para dicha labor, a saber, porque introduce el análisis espacio temporal como un eje central en la labor sociológica, dado que sitúa el análisis de lo social en un contexto determinado, otorgando a este último un rol fundamental para la investigación social. Así, el sociólogo inglés hace hincapié en la esencia de la Historia, que entendemos como el estudio de hechos y procesos en el tiempo.

 

Sobre el autor, se puede destacar que obtuvo su Maestría en la London School of Economics and Political Science, y un doctorado por la Universidad de Cambridge en 1974. En 1969 obtuvo un cargo en la Universidad de Cambridge, desde donde más tarde ayudó a crear el Comité de Ciencias Políticas y Sociales, una subunidad de la Facultad de Economía. Fue profesor titular de la Universidad de Cambridge desde  1987 y cofundador de la editorial Polity Press en 1985. Desde 1997 a 2003 fue director de London School of Economics and Political Science y miembro del Consejo Académico del Instituto de Investigaciones de Políticas Públicas. Es reconocido dentro de las Ciencias Sociales por La teoría de la estructuración  en la que explica que la acción genera estructura y la estructura genera acción, siendo esto una realidad indisoluble, presentando una visión crítica ante los postulados clásicos de la sociología.

 

La obra se plantea en un comienzo como un entramado conceptual para entender Lo Social, a través de la cual se explica y fundamenta la Teoría de la Estructuración, alejándose de las dos miradas imperantes en el ámbito de la explicación sociológica, -accionalismo y funcionalismo[1] y acercándose a la mencionada teoría, la que responde al proceso que involucra al agente y a la estructura social en una relación de interdependencia dinámica, en un espacio y tiempo determinados. En palabras del autor, la teoría de la estructuración no es ni la vivencia del actor individual ni la existencia de alguna forma de totalidad societaria, sino prácticas sociales ordenadas y recursivas…los actores sociales no les dan nacimiento sino que las recrean de continuo a través de los mismos medios por los cuales ellos se expresan en tanto actores[2] entendiendo que aquellas prácticas son producidas y reproducidas.

 

El diálogo entre un hecho social y el actor que lo produce, se encuentra dotado por elementos tales como la reflexividad de quien actúa, a saber, cada acción se encuentra orientada por un sentido y/o un fin. Otro elemento importante que establece Giddens, es el uso del lenguaje, en específico, la construcción de discursos, afirmando que para el estudio de cualquier teoría social, este elemento es fundamental, dado que permite desentrañar en primera instancia, las consecuencias directas de dicha acción, así como las indirectas, entendiendo motivaciones e intereses que la sustentan al analizar el actuar humano en un tiempo y espacio determinados.

 

A lo largo del capítulo uno, se explica el marco conceptual que sustentala Teoría de la estructuración, y a partir de éste, los siguientes cinco capítulos, abordan explicativamente la teoría. Si bien ésta debe entenderse como una teoría social, y es más, el autor entra en diálogo con otros referentes del pensamiento social como Freud, Goffman, e incluso Foucault para determinar ciertos puntos de su planteamiento, en sí mismo, el sociólogo se vuelca a establecer la relación directa con la Historia, relación que se evidenciará a continuación.

 

Giddens da un paso adelante al poner énfasis en el estudio de la vida cotidiana, al examen de lo conciente y lo inconsciente en la constitución de este parámetro de acción, y al uso de una conciencia práctica de los sujetos que actúan. Las prácticas de la vida cotidiana que se repiten, se van extendiendo en el tiempo, dando paso a la rutinización, concepto fundamental en la teoría. A través de este proceso, en que lo cotidiano se rutiniza, se constituye además la recursividad. El concepto de recursividad se fundamenta en los recursos que la sociedad utiliza para recrearse y reproducirse; estos recursos se visibilizan a través de la rutinización, convirtiéndose ésta en el elemento básico de toda actividad social inteligible, por lo que lo rutinizado se trasforma así en el fundamento material de la naturaleza recursiva de la vida social. Así mismo, la rutinización da paso a la generación de diversas instituciones sociales, en la medida en que las propiedades estructurales de los sistemas sociales existen sólo con tal que formas de conducta social se reproduzcan inveteradamente por un tiempo determinado. Para graficar estos planteamientos, es posible tomarnos de la mano del concepto de Identidad Nacional: cómo tal, entendemos una serie de prácticas sociales, cívicas y económicas  particulares de cada grupo dentro de un territorio determinado que se rutinizan, delimitado por una cohesión en base a un discurso que orienta y dirige aquellas prácticas. Dentro de una nación existen diversas prácticas sociales de copresencia, que determinan por ejemplo, las relaciones con los pares dentro de instituciones como la familia. La existencia de un concepto particular de familia, se produce en la medida en que las prácticas sociales se van reproduciendo en el tiempo, y al permanecer, se recrean a partir de recursos como la existencia de una unidad familiar nuclear, roles de padres e hijos, proveedor/ recibidor, etc.

 

Otro factor que determina la teoría de la estructuración es la copresencia, a saber, la importancia de la interacción del cuerpo. El gobierno reflexivo de la actividad del cuerpo es vital para la continuidad de la vida social, así, los rasgos propios de cada sujeto al actuar, dotan a dicha acción de parámetros de análisis. Se puede desprender una investigación a partir de la postura de los actores frente a la vida cotidiana, las instituciones, los roles, entre otros, dotando así mismo a la Historiografía de nuevos elementos para la investigación de nuevas áreas dentro de un proceso histórico.

 

Siguiendo con el ejemplo anteriormente dado, y a modo de desglose, dentro de una misma nación existen prácticas sociales que están determinadas por la copresencia, es decir, en que la interacción cuerpo a cuerpo es evidente y otras en las que no, pero que de todas formas, se evidencia una cohesión en relación a la persistencia de prácticas sociales que se institucionalizan, como la adhesión a un grupo etáreo de la población.  Tomemos por ejemplo el caso de un adolescente de la ciudad de Santiago, que se identifica con un sistema de normas y roles que es igual al que adhiere un adolescente de la ciudad de Puerto Montt, sin embargo, las prácticas cotidianas de cada uno de ellos se encuentran diametralmente diferenciadas, ya que sus realidades cotidianas distan mucho una de la otra, pero de todas formas, ante la pregunta sobre qué rol tengo dentro de la sociedad, ambos adolescentes están en posición de responder lo mismo.

 

A partir de todo esto, queda en evidencia la existencia de una necesidad de distanciarse de los elementos objetivos del análisis de la sociedad entendido como un factor determinante, ya que la teoría de la estructuración se encuentra en el medio del dualismo entre objetividad y subjetividad. La relación entre el sujeto y los principios estructurales, que constriñen al sujeto, sin embargo, son generados por su acción proyectada en el tiempo, es una relación dinámica y dotada de sentido y capacidad de recreación y regeneración en sí misma. En consecuencia con lo anterior, el autor se inclina a definirla Historian o sólo como el estudio del cambio social en el tiempo, entendiendo la Historia con una orientación lineal, más bien, se orienta a hacer hincapié en la Historicidad, a saber, entender que vivimos en un mundo social expuesto al cambio continuo, en donde los hombres, a partir de su propia acción, son capaces de ir constituyendo las bases de la cultura y la sociedad en la que se desenvuelven, y que son ellos mismos quienes pueden crear las condiciones de cambio y continuidad, de forma intencionada o no intencionada haciendo nuevamente hincapié en la conciencia práctica de los sujetos y en las consecuencias conocidas y desconocidas de una acción específica.

 

Metodológicamente hablando, la teoría de la estructuración se conecta con la investigación empírica en puntos que demandan extraer las consecuencias lógicas de tomar por objeto de estudio uno del que el investigador ya forma parte, y esclarecer las connotaciones sustantivas de las nociones nucleares de acción y estructura, en el sentido tal de afirmar que un análisis de la acción y de los actores permite entender el significado de dichas acciones y entrelazar el análisis con los principios estructurales. El análisis de estos dos elementos, otorga un entendimiento cabal de la sociedad. Si bien Giddens, como sociólogo, no se desentiende de otras herramientas de acercamiento al objeto de estudio, tales como encuestas, revisión de fuentes o documentos, si se empeña durante todo el texto a enmarcar esta teoría social como un referente interdisciplinario en que convergen diversos análisis y perspectivas de investigación del objeto en cuestión, la sociedad y la cultura, que complementan su entendimiento, abriendo el horizonte a nuevos problemas que surgen, precisamente, desde esta mirada más amplia.

 

Esta obra, se traduce entonces en un referente teórico para el estudio de la cultura y las mentalidades en perspectiva histórica, en el sentido en que es capaz de posicionarse como un nexo entre dos disciplinas que profundizan en la acción del hombre y la repercusión de esta en el tiempo, por lo mismo, Giddens sostiene que “los actores son teóricos sociales cuyas teorías concurren a formar las actividades e instituciones que constituyen el objeto de estudio de observadores sociales”.[3]

 

***

 

* Lía Danae Espinoza García es Licenciada en Historia con mención en Ciencias Políticas de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso y estudiante de Magíster en Historia con mención en historia de Chile de la Universidad de Santiago de Chile.


[1] “La sociología accionalista define la realidad en términos de relaciones sociales. Los actores no están en la sociedad, son la sociedad. Los hombres construyen la sociedad y participan de su autoproducción. El accionalismo entonces toma a la acción no como un dato sino como un proceso de construcción de un campo histórico en las tres dimensiones de conocimiento, acumulación y modelo cultural” (vs. Zapata Francisco, Premisas de la sociología accionalista, en Estudios Sociológicos, Vol. 10, núm. 29, 1992, pág. 483).

El funcionalismo por su parte propone que las sociedades están dotadas de  mecanismos propios capaces de regular los conflictos y las irregularidades, así como las normas que determinan el código de conducta de los individuos variarán en función de los medio existentes, es esto lo que rige el equilibrio social. La sociedad se entiende como un “organismo”, un sistema articulado e interrelacionado. A su vez, cada una de estas partes tiene una función de integración y mantenimiento del propio sistema. (vs. Durkheim Emile, Las reglas del método sociológico, Fondo de Cultura Económica, México, 1986).

[2] Giddens, Anthony, La constitución dela Sociedad: bases para la teoría de la estructuración, Amorrortu editores, Buenos Aires, Argentina, 1995, Pág. 40

[3] Idem, Pág. 33

About these ads

~ por cuadernosdehistoriacultural en marzo 7, 2012.

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 38 seguidores